Agro Insights

Renovado optimismo para la campaña 2025/26: un escenario que vuelve a abrir expectativas

Escrito por APIX | Jan 9, 2026 4:00:01 PM

Después de varios años marcados por restricciones climáticas, eventos extremos y márgenes ajustados, la campaña agrícola 2025/26 comienza a mostrar señales que renuevan el optimismo del sector. La combinación de buenas condiciones hídricas, recuperación de áreas sembradas y proyecciones productivas sólidas vuelve a ubicar a la agricultura argentina frente a la posibilidad de un nuevo récord histórico de producción.

No se trata de un cambio abrupto, sino del resultado de una secuencia de factores que, alineados, permiten pensar en un ciclo con mayor estabilidad productiva que los anteriores.

Un arranque que marca la diferencia

El punto de partida de la campaña fue claramente favorable. Los cultivos de invierno iniciaron su ciclo con perfiles bien cargados gracias a las precipitaciones registradas durante el otoño y el comienzo del invierno. Aun cuando en algunas zonas se observaron excesos hídricos y anegamientos puntuales, el balance a nivel nacional fue positivo.

La cosecha fina alcanzó valores históricos: la producción de trigo se estima en 27,7 millones de toneladas y la de cebada en 5,6 millones, ambos máximos para el país. Estos números adquieren mayor relevancia si se los compara con campañas anteriores donde una buena fina no siempre fue acompañada por una gruesa sólida.

En esta oportunidad, la continuidad de las lluvias durante la primavera y el inicio del verano permitió sostener la humedad en los perfiles, generando un escenario inicial más favorable para los cultivos estivales.

Maíz, soja y girasol: cómo se reconfigura la gruesa

De cara a la campaña gruesa 2025/26, el maíz aparece como uno de los grandes protagonistas. La producción preliminar se proyecta en torno a las 61 millones de toneladas, lo que implicaría un incremento interanual del 22% y un nuevo récord histórico.

Este salto responde a dos factores principales: la recuperación del área sembrada tras la caída del ciclo anterior, afectado por la chicharrita, y una mayor proporción de siembras tempranas, que en general presentan un potencial de rinde superior.

En contraste, la soja muestra una reducción en superficie. Se estima una caída de 1,4 millones de hectáreas, llevando el área total a 16,4 millones y una producción proyectada de 47 millones de toneladas, un 5% menos que en la campaña actual.

El girasol, por su parte, consolida una tendencia creciente. Con una expansión del área del 13%, alcanzando 2,7 millones de hectáreas —el nivel más alto del siglo—, la producción estimada supera los 5,5 millones de toneladas. Este crecimiento le otorga un rol cada vez más relevante dentro del esquema productivo nacional.

Otros cultivos, como sorgo y maní, muestran retrocesos de área, reflejando cómo el maíz y el girasol ganan protagonismo en las decisiones de siembra.

En conjunto, la producción total de granos para la campaña 2025/26 podría alcanzar las 154,8 millones de toneladas, un 12% más que el ciclo previo y superando el récord histórico de la campaña 2018/19.

Exportaciones: volumen récord en un contexto de precios más ajustados

El mayor volumen productivo proyectado se traduce en un incremento en las exportaciones. Para el ciclo 2025/26 se estima un total de 110 millones de toneladas exportadas entre granos, harinas, aceites y biocombustibles, lo que representaría la marca más alta en los registros históricos.

El maíz se posiciona nuevamente como el principal grano de exportación, con envíos proyectados en 40 millones de toneladas, seguido por el trigo, que podría alcanzar despachos récord de 17 millones.

En el complejo sojero, se espera una caída en las exportaciones de poroto, aunque con un rol destacado de los subproductos. El girasol muestra una recuperación significativa, con un mayor volumen destinado a la industrialización y exportación.

En términos de valor, las exportaciones del sector agroindustrial podrían alcanzar los US$ 36.800 millones. Si bien el incremento interanual es moderado, la cifra se explica en un contexto de precios internacionales más bajos, donde el mayor volumen compensa parcialmente la caída de las cotizaciones.

Divisas y timing: un flujo condicionado por decisiones previas

A pesar del mayor volumen exportable, la oferta de divisas del agro en el Mercado Libre de Cambios para 2026 se proyecta levemente por debajo del año anterior. Esta aparente contradicción se explica, en gran parte, por el adelantamiento de liquidaciones ocurrido en 2025 tras la eliminación temporal de derechos de exportación.

Ese adelantamiento concentró un volumen significativo de ingresos en pocos meses, reduciendo el flujo esperado para el inicio del nuevo año. Si bien se prevé que esta situación se normalice gradualmente, el impacto sobre el total anual es relevante.

Producción récord, pero con variables abiertas

El escenario para la campaña 2025/26 combina volumen, recuperación productiva y una mejora en las condiciones iniciales respecto de ciclos anteriores. Sin embargo, los números siguen siendo preliminares y estarán condicionados por la evolución climática durante los meses clave de definición de rindes.

La magnitud del potencial productivo no elimina la necesidad de monitoreo constante. Por el contrario, refuerza la importancia de interpretar el contexto, entender las dinámicas de cada cultivo y anticipar decisiones en un escenario donde el margen de error sigue existiendo.

En agricultura, el optimismo se construye con datos, pero se sostiene con lectura estratégica y capacidad de adaptación.